idearium.

← Inicio

2025-01-09 19:28

Prototipar utopías.

Podemos usar las metodologías de pensamiento de diseño (creación) y desarrollo ágil (gestión) para el diseño, implementación y escalamiento responsable de tecnologías convivenciales.

Las tecnologías convivienciales prefiguran un mundo que ha superado sus problemas críticos. La noción de convivencialidad proviene de Iván Illich:

Una sociedad convivencial es la que ofrece al hombre la posibilidad de ejercer la acción más autónoma y más creativa, con ayuda de las herramientas menos controlables por los otros. La productividad se conjuga en términos de tener, la convivencialidad en términos de ser. En tanto que el incremento de la instrumentación, pasados los umbrales críticos, produce siempre más uniformación reglamentada, mayor dependencia, explotación e impotencia, el respeto a los límites garantizará un libre florecimiento de la autonomía y de la creatividad humanas. Claramente, yo empleo el término herramienta en el sentido más amplio posible, como instrumento o como medio, independientemente de ser producto de la actividad fabricadora, organizadora o racionalizante del hombre o, como es el caso del sílex prehistórico, simplemente apropiado por la mano del hombre para realizar una tarea específica, es decir, para ser puesto al servicio de una intencionalidad [@illich2006b, 395].

Esa descripción se refiere al contexto donde la conviviencialidad se desarrolla, pero, en cuando a la idea de «herramienta convivencial», Illich escribe:

La herramienta es convivencial en la medida en que cada uno puede utilizarla sin dificultad, tan frecuentemente como él lo desee y para los fines que él mismo determine. El uso que cada quien haga de ella no invade la libertad del otro para hacer lo mismo. Nadie necesita de un diploma para tener el derecho de usarla a voluntad; se la puede tomar o no. Entre el hombre y el mundo ella es una conductora de sentido, una traductora de intencionalidad [@illich2006b, 397].